Después de llevar una semana regozijándome entre vosotros, tengo aún pendiente hablaros de nuestras vacaciones. Como os comenté tuvimos ocasión de visitar distintos lugares. Lo he repartido en tres entradas. Comenzamos con las primeras hazañas en un entorno rural, palencia. Estuvimos un pueblecito perdido camino a los picos de Europa, dónde tomamos contacto con nuestra adorada naturaleza y dónde sufrimos el efecto shock anti-estrés.
Endrinas con las que hacen los licores tan típicos de la zona ...
El pekeño holgazaneando en un mítico R-4 de los que solo veía ya en los capitulos antiguos de "Cuéntame..."
O cabinas de telefónica de las que no tienen en Londres...
Los excasos campos de girasoles ...
... hay lugares por los que realmente parece que no pasó el tiempo...
Esta fotografia fué sacada en uno de los lugares que tantas veces escuché nombrar a las tres generaciones masculinas de mi chico: Él, su padre y su abuelo... "El canal". Espero que ahora, cuando la vea ya al menos tenga una muestra para enseñar al oyente...
Decían que aqui se bañaban todos los niños del pueblo. Sigue atravesando la población por todo el centro, regulan su caudal para regar las huertas de los lugareños en la actualidad, y antiguamente era donde bebía el ganado.
El siempre cuenta que marchaba hasta allí pedaleando la bicicleta que su abuelo le dejaba, hasta que un año lleno de emoción por llegar al canal, cayó al agua sin poder poner remedio, bici incluida.
Y para terminar en una taberna mítica de los pueblos más conocidos de la zona... sirven un chicharro especial que sólo se puede acompañar con un buen chato de vino.
Hasta aquí la primera parte que aunque fué corta, gratificante para ir tomando contacto...
La próxima parada en
El escondite , lugar ya conocido por algunos de vosotros.
Esta vez saldremos a conocer los alrededores...
Espero que os haya gustado
♥ Bss ♥